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Gerardo Sifuentes


 

En sus 15 minutos

 

En sus quince minutos de fama Ramiro imitó a cantinflas frente a un público de 115 jubilados del IMSS.

En sus quince minutos de fama no estaba presente su abogado.

En sus quince minutos de fama se meó en los pantalones.

En sus quince minutos de fama se enteró que ella tenía 16.

En sus quince minutos de fama iba pasando por el lugar de manera circunstancial cuando encontró la bolsa con los restos de Jéssica Anayatzin.

En sus quince minutos de fama todo le pareció demasiado bonito.

En sus quince minutos de fama el cielo era rojo.

En sus quince minutos de fama descubrió que ella era casada.

En sus quince minutos de fama olvidó el nombre del cazador de recompensas que captura a han solo en El imperio contraataca y perdió 10 mil dólares.

En sus quince minutos de fama olvidó el nombre de su esposa.

En sus quince minutos de fama no sabía que el grupo había decidido despedirlo.

En sus quince minutos de fama identificó los restos de su hermana, Jéssica Anayatzin.

En sus quince minutos de fama se abrió la blusa y le enseñó las tetas a Fher, del grupo Maná.

En sus quince minutos de fama el cuerpo se mantuvo intacto.

En sus quince minutos de fama pidió perdón a sus hijas, cargó el arma y salió a enfrentarse a la policía.

En sus quince minutos de fama se soltó a llorar de manera tan histérica que tuvieron que darle santo putazo para calmarla.

En sus quince minutos de fama confesó que la verdadera madre del niño estaba enterrada en el patio.

En sus quince minutos de fama se las ingenió para extenderlos de manera indefinida.

En sus quince minutos de fama tuvo los suficientes huevos para decir NO ACEPTO.

En sus quince minutos de fama se tiró un pedo.

En sus quince minutos de fama, empujada por la presión de los medios, reveló que Ramiro era el verdadero asesino de Jéssica Anayatzin.

En sus quince minutos de fama dijo una pendejada.

En sus quince minutos de fama estaba sudando como asno.

En sus quince minutos de fama se masturbó sin que nadie se diera cuenta.

En sus quince minutos de fama vendió su imagen y testimonio por 50 mil pesos.

En sus quince minutos de fama andaba en ácido.

En sus quince minutos de fama se enteró que su novio era "el Chacal".

En sus quince minutos de fama quiso hacerse el chistoso, pero no lo logró.

En sus quince minutos de fama Ramiro Castro estaba en la reja de prácticas recibiendo sentencia.

En sus quince minutos de fama deseó haber muerto en ese instante.

En sus quince minutos de fama no supo qué hacer.

En sus quince minutos de fama se desmayó durante el humilde entierro de Jéssica Anayatzin.

En sus quince minutos de fama estaba tan pedo que lo único que se le ocurrió fue cantar el himno nacional a gritos.

En sus quince minutos de fama invitó a todos a seguir el camino del señor.

En sus quince minutos de fama pidió por la salvación del alma de Jéssica Anayatzin

En sus quince minutos de fama se convenció de que, pese a todo, no era tan malo lo que había hecho.

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