![]() |
|
3. El chocolate, icono cultural El gusto por el chocolate no sólo ha fomentado búsquedas de nuevas tecnologías para su extracción, reglamentaciones en cuanto a su comercio y manufactura o los nombres de corporaciones que parecieran adueñarse de sendo placer al paladar. Ha motivado expresiones culturales que van desde los afiches hasta la literatura, el cine y la música. Y aún más, el chocolate en sí mismo es materia para la escultura y el modelismo, basta observar los estuches donde se presentan, los papeles que los envuelven y las formas caprichosas como se moldean: conchas, animales, corazones, personajes célebres y figuras geométricas que se antojan no comestibles. Para otros el chocolate es umbral para entrar a mundos maravillosos donde ciertas hadas hacen de las suyas: |
||
|
El hada de los chocolates
|
Texto e imagen, ©Felipe Huerta |
|
|
El chocolate también se ha convertido en alegoría de lo amoroso. Desde tiempos de Moctezuma su consumo era asociado con la fertilidad. Nadie olvida a una glamorosa choadicta como Mme. Pompadeur, o a Mme. Du Barry acusada de seducir a sus amantes valiéndose del chocolate. Detrás de toda leyenda hay un poco o, mejor dicho, un trozo de realidad. Bienvenido amante Podemos culpar al chocolate de la obesidad, de las caries, de la diabetes prematura o de una adicción. Quien conozca la perversión sutil de deshacer un chocolate en el paladar refutará todo lo anterior. |
||
|
|
Réquiem por un rey de chocolate Sucumbido ante la pasión La Princesa Caramelo lamió esa fascinante masa El marqués de Piloncillo La mujer sólo atinó a decir Se rumora que Carlos V ©Walter Jasso
|
|